Coaching educativo para estudiantes y adolescentes

coaching para adolescentes

Las dudas e incertidumbres que invaden a muchos estudiantes son muy habituales. Surgen dilemas sobre si han tomado la decisión más adecuada, inseguridades sobre su futuro o incluso sobre su valía personal y profesional.   A esto hay que sumarle sus relaciones personales, ya sean en el seno de su familia, con las amistades o con sus primeras parejas. ¿Por qué no solucionarlo desde el principio e impedir que se arrastren por más tiempo con las consecuencias que puede acarrearles? Aquí es donde entra en juego el coaching educativo.

Estas edades son aún complicadas y si en ellas si no se dispone de una óptima autoestima y asertividad, puede que pase factura el resto de la vida.

Es recomendable que el alumno disponga de un tiempo de reflexión para saber qué quiere hacer y no se introduzca en la rueda de la vida sin tener consciencia. Ha de saber si se encuentra feliz con sus decisiones, si son propias o ajenas, cuáles son las verdaderas razones de encontrarse desmotivado o perdido, saber quiénes son, descubrir qué quieren, para qué estudian, cuáles son sus objetivos y cómo trazar estrategias efectivas para llevarlos a cabo.

Algunas de las razones por las que un estudiante deseará acudir a un coach podrían ser:

  • Incrementar su rendimiento a la hora de estudiar
  • No dejar las cosas para el último momento
  • Mejorar el sistema de estudio, planificación
  • Bloqueo con alguna asignatura o suspenso en algunas de ellas
  • Desea obtener mejores resultados
  • Los problemas con los estudios te generan inestabilidad en tu vida personal o a la inversa
  • Establecer prioridades
  • Gestión del estrés
  • Equilibrar relaciones personales

Con varias sesiones de coaching, los alumnos además de conseguir su objetivo propuesto, verá reforzado además algunos de estos aspectos:

  • Se sentirán capaces de alcanzar sus metas académicas
  • Podrán elaborar a estrategias a futuro
  • Desarrollarán su responsabilidad y capacidad de compromiso
  • Potenciarán su motivación
  • Aumentarán su autoestima y confianza en sí mismos
  • Dispondrán de una mejor regulación emocional
  • Mejorarán sus resultados académicos
  • Dispondrán de un mejor uso de habilidades sociales

Aprenderán a cambiar su enfoque y ellos mismos comprobarán que cambiarán sus resultados. Utilizarán el fracaso sin miedo y podrán aprender y gestionar “los malos resultados”. Les permitirá volver a intentarlo siempre con un cambio de planificación, estrategia o actitud.