Descubrir sombras

Descubrir sombras

Qué pronto nos fijamos o nos llaman la atención aquellos gestos o comentarios desagradables que hacen o dicen las personas que tenemos enfrente. Pueden ser con las que conversamos en nuestra familia, con las que trabajamos, o simplemente con la que nos cruzamos por la calle. Cualquier ocasión es buena para enjuiciar de forma rápida. Criticamos y ponemos en tela de juicio con demasiada facilidad…. Qué bien se nos da descubrir sombras ajenas….Y así nos va, crispados con lo que nos va aconteciendo cada día.

Cierto que es inevitable esa primera impresión, ese primer pensamiento que vuela por tu cabeza.  Sin embargo, sí es evitable permanecer en dicha especulación y ver más allá.  Estaría bien pararnos una milésima de segundo a comprender el origen de un comportamiento determinado en la otra persona. Y mucho mejor sería analizar o reflexionar sobre el motivo de por qué nos molesta tanto algún comentario, ya que lo que vemos en los demás nos dice mucho de nosotros mismos.

El exterior actúa como un espejo para nuestro cerebro; en él vemos reflejadas diferentes aspectos de nuestro propio ser. Cuando observamos algo que no nos gusta de alguien y sentimos desagrado, rechazo y nos molesta en demasía, sin duda es señal de que ese aspecto existe en nuestro interior.

La proyección es un mecanismo de defensa mental mediante el cual una persona atribuye a otros, sentimientos, pensamientos o impulsos propios que niega o le resultan inaceptables para sí.   Para descubrir los elementos de nuestra sombra debemos examinar qué rasgos, características y actitudes nos molestan de los demás y en qué medida nos afectan.

Es necesario darse cuenta de que aquello que proyectamos en los demás es, verdaderamente algo que habla sobre nosotros mismos. Observar en esta ocasión dice más sobre el observador que sobre lo que se observa. Darnos cuenta de esto, ponerle consciencia a este mecanismo mental nos permite recuperar el control sobre lo que está sucediendo para poder hacernos cargo y trabajar aquellos aspectos de nosotros de los que no deseamos hacernos responsables, aspectos que no admitimos como propios y que están jugando en nuestra contra.

Aparte de dicha observación, una buena herramienta es solicitar feedback a los demás. La descripción que pueden hacer sobre cómo nos ven, constituye una de las formas más eficaces de tomar conciencia de nuestra sombra personal. Sin embargo, esto nos deja expuestos, nos sentimos amenazados y preferimos seguir creyendo que los demás nos ven del mismo modo en que nos vemos nosotros. Las personas que nos conocen se encuentran en una posición privilegiada para ayudarnos a descubrir nuestras facetas más oscuras. Podría ser nuestra pareja, los amigos íntimos, los compañeros de trabajo….  Pero no parecemos estar muy dispuestos a escuchar lo que puedan decirnos estas personas.

Si realmente queremos curar nuestras debilidades, nuestra obstinación, nuestra ceguera, nuestra insensibilidad, nuestra crueldad, nuestra falsedad, etcétera, deberemos inventar nuevas formas de convivencia en las que el ego aprenda a escuchar sus aspectos más desagradables, aceptarlos y llegar a amar incluso al más abyecto de todos ellos. Pero cuidar de la sombra, en ocasiones, no significa más que asumirla.

“Tener un enemigo es como poseer un tesoro oculto en nuestra propia casa sin haber realizado esfuerzo alguno por conseguirlo. Debemos cuidar a nuestros enemigos porque ellos constituyen la mejor ayuda en el camino que conduce a la Iluminación”. 

SHANTIDEVA

Sobre la autora

facebook-profile-picture Rosario Cassini
Licenciada en Economía por la UAM. Postgrado en gestión y dirección de Escuelas infantiles por la Universidad de Alfonso X El Sabio. Máster en Coaching e Inteligencia Emocional por la Universidad de Alcalá de Henares. "Recordad que la educación depende de la formación del corazón". Juan Bosco

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